Cómo se diagnostica en un adulto
El criterio exige que los síntomas existieran antes de los 12 años, así que buena parte de la evaluación es reconstrucción: boletines del colegio, recuerdos propios y, cuando se puede, el relato de alguien que lo conoció de niño.
A eso se suman pruebas objetivas de atención y funciones ejecutivas, y escalas específicas para adultos. El diagnóstico se sostiene cuando la historia y las pruebas apuntan a lo mismo.
Qué se descarta
Depresión, ansiedad, apnea del sueño, consumo de sustancias, hipotiroidismo y sobrecarga vital. Todas producen desatención y olvidos. Un diagnóstico de TDAH que no descartó eso no es un diagnóstico.
Qué cambia después
Tres cosas: una explicación que reordena la propia historia, una base para decidir con el médico si conviene medicación, y estrategias adaptadas al perfil —no consejos genéricos de productividad, que ya han fallado antes.
Preguntas frecuentes
¿Se puede tener TDAH sin haber sido hiperactivo?
Sí. La presentación inatenta es frecuente y pasa desapercibida, sobre todo en mujeres: no molesta en clase, así que nadie la detecta.
¿Sirve el informe para el psiquiatra?
Sí, y es su uso más habitual: el informe aporta la medición objetiva sobre la que el médico decide el tratamiento.
¿Cuánto cuesta?
$650.000 COP, con las sesiones, las pruebas y el informe incluidos.
¿Se puede hacer por videollamada?
Sí. En adultos la evaluación de TDAH funciona bien en formato virtual, con el mismo protocolo.