Qué es, en concreto
Un modelo que trabaja sobre lo que la persona piensa y hace, no sobre interpretaciones. Se identifican patrones que sostienen el problema —evitación, rumiación, hábitos— y se practican alternativas con tareas concretas entre sesiones.
Por qué importa el perfil cognitivo
Un adulto con TDAH no falla en terapia por falta de voluntad: falla porque las tareas dependen de una memoria prospectiva que tiene por debajo del promedio. Conocer eso cambia el diseño: recordatorios externos, tareas más cortas, seguimiento distinto.
Ahí está la diferencia de hacer terapia con una evaluación previa: el plan se adapta a cómo funciona esa cabeza en particular.
Motivos frecuentes
Ansiedad, dificultades de regulación emocional, procrastinación crónica, problemas de organización y el acompañamiento posterior a un diagnóstico de TDAH en adultos.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones dura?
Es un trabajo por objetivos, no indefinido. Se acuerda un número de sesiones al inicio y se revisa el avance para decidir si continuar.
¿Se puede hacer online?
Sí. En terapia el formato por videollamada funciona bien y facilita sostener la frecuencia semanal.
¿Hace falta evaluación neuropsicológica antes?
No siempre. Se recomienda cuando hay sospecha de TDAH, quejas de memoria o antecedentes neurológicos que puedan estar explicando parte del cuadro.
¿Atiende niños?
El trabajo con niños se hace con la familia dentro: buena parte de la intervención pasa por lo que cambia en casa y en el colegio.