Las tres piezas del diagnóstico
- Observación estructurada (ADOS-2): situaciones diseñadas para ver comunicación, juego e interacción social reales, no descritas.
- Historia del desarrollo: entrevista detallada con los padres sobre los primeros años, que es donde está la clave.
- Perfil cognitivo: capacidad intelectual, lenguaje y funciones ejecutivas, para saber qué apoyos necesita esta persona en concreto.
Qué se descarta
Trastornos del lenguaje, discapacidad intelectual sin autismo, mutismo selectivo, ansiedad social y en niños pequeños, dificultades auditivas. Varios de estos comparten señales con el TEA y llevan a intervenciones distintas.
Después del diagnóstico
El informe no se queda en la etiqueta: describe el perfil de esa persona —qué se le facilita, qué le cuesta, qué apoyos concretos necesita en el aula y en casa— y orienta la derivación a terapia de lenguaje, ocupacional o al especialista que corresponda.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué edad se puede evaluar?
La observación con ADOS-2 se puede hacer desde los 2 años en su módulo para preescolares. Cuanto antes se identifique, antes empiezan los apoyos.
¿Se puede evaluar autismo en adultos?
Sí. Cada vez llegan más adultos que se reconocen tras el diagnóstico de un hijo. La evaluación cambia de forma, pero se hace.
¿Se puede hacer virtual?
La observación estructurada rinde más en presencial, sobre todo con niños pequeños. La entrevista de desarrollo y parte del perfil cognitivo sí se pueden hacer a distancia.
¿Cuánto cuesta?
$650.000 COP, con las sesiones, la observación, el perfil cognitivo y el informe.