Por función, no en general
- Memoria: recordar la lista del mercado antes de mirarla; contar al final del día tres cosas concretas que pasaron.
- Atención: tachar una letra en un texto impreso; escuchar un audio y resumirlo en dos frases.
- Funciones ejecutivas: planear una comida completa con presupuesto y tiempos; jugar cartas o dominó con reglas.
- Lenguaje: nombrar en un minuto todos los animales posibles y anotar cuántos; describir una foto con detalle.
- Visoespacial: rompecabezas, dibujar un plano de la casa de memoria.
Cómo hacerlo bien
Poco y seguido: veinte o treinta minutos diarios rinden más que dos horas el domingo. La dificultad debe incomodar un poco —si sale perfecto siempre, ya no entrena— y conviene anotar los resultados para ver el avance real.
Lo que estos ejercicios no hacen
No frenan una demencia ni sustituyen la evaluación. Su valor está en mantener actividad, rutina y participación, que es mucho, pero no es un tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Sirven para prevenir el Alzheimer?
No hay evidencia de que lo prevengan. Sí la hay de que la actividad cognitiva, física y social se asocia a mejor funcionamiento a largo plazo.
¿Cuánto tiempo al día?
Entre veinte y treinta minutos, la mayoría de los días. La constancia importa más que la duración.
¿Sirven las apps de entrenamiento cerebral?
Mejoran en sus propios juegos. Como acompañamiento están bien; como tratamiento, no.
¿Reemplazan la rehabilitación?
No. La rehabilitación parte de una evaluación y ataca funciones específicas con dificultad ajustada; esto es mantenimiento.